#5. Humberto, herculano eterno

Humberto Núñez jugó en el Hércules desde 1969 hasta 1978. Tras su retirada de los terrenos de juego no dejaría el equipo, convirtiéndose en preparador de porteros, entrenador ocasional y hombre de club para todo aquello que se le necesitara. Si decimos que Humberto fue herculano durante toda su vida no exageramos, ya que falleció en Julio de 2004, a los 59 años, cuando sufrió un infarto durante una concentración del equipo en Campoamor (Orihuela).

Humberto nació en Asunción (Paraguay) el 3 de mayo de 1945. Era conocido con el sobrenombre de El Nene. Su perfil apuntaba a boxeador profesional. Incluso llegó a trabajar como escolta de Alfredo Stroessner, dictador paraguayo en los años 60.

Jugó en varios equipos sudamericanos (Club River Plate, Olimpia de Asunción y Sol de América). Fue miembro de la selección paraguaya que participó en la Copa América que se celebró en Uruguay, entre el 17 de enero y el 2 de febrero de 1967. Paraguay clasificó en cuarto lugar. Humberto jugó la eliminatoria previa que clasificó a su país para la fase final, disputada contra Ecuador a doble partido; disputó una parte de la ida y el encuentro de vuelta al completo. En los partidos del Campeonato comenzó como titular, pero sólo jugaría el partido inicial (derrota ante Argentina 4-1) y el quinto (victoria ante Venezuela 5-3), ambos incompletos.

En 1969 llegó a Europa por recomendación de Ricardo González, compañero suyo en la selección guaraní, y animado por los otros tres paraguayos que, como González, jugaban en el Elche CF. Éstos le buscaron acomodo inicialmente en el Granada. Pero durante una visita que les hizo por nuestros lares terminó fichando por el Hércules, sin saber prácticamente nada sobre el equipo ni la ciudad, la que curiosamente nunca más dejaría. Cuenta José Antonio Soler en un recomendable artículo de Estadio Digital que Humberto llegó a decir “Me gusta mucho Granada” cuando llegó a Alicante, pensando que estaba en la ciudad nazarí.

Comenzó jugando en Tercera División la temporada 1969/70, en la que el Hércules terminaría por ascender a Segunda. Pero el inicio del curso no fue fácil. El Elche había jugado unos meses antes la final de Copa del Generalísimo (que perdió con gol de Arieta II, posterior fichaje herculano) y su filial, Ilicitano, mantenía su plaza en Segunda división precisamente a costa del Hércules. Eso escocía mucho en la capital. El presidente Tomás Tarruella debía dar un golpe de efecto al equipo y contrató a César como entrenador. Además, el fichaje de Humberto suponía darle un plus de calidad a la plantilla y se consiguió el Campeonato de Tercera División que daba acceso a la promoción de ascenso. En la primera eliminatoria se perdió contra el Logroñés tras dos empates y partido decisivo en Madrid (1-3 para el Logroñés). En la segunda eliminatoria llegó la promoción contra Osasuna, que acabó con el ascenso tras la victoria blanquiazul en Alicante (4-1) y derrota en Pamplona (1-0) con la siguiente alineación: Humberto, Ricardo, Murcia, José Juan, Valvuena, Araujo I, Lalo, Marcos, Corró y Costoya. Esa es la primera ocasión en la que Humberto sale de rodillas de El Sadar.

El ascenso a Segunda se conseguía en el primer año del paraguayo como portero titular del Hércules, en el que marcaría el camino de lo que sería una década como blanquiazul: seguridad, optimismo y templanza. Como muestra un botón: en Novelda sufrió dos lanzamientos de penalty y detuvo ambos.

En 1970 José Rico Pérez accede a la presidencia del Hércules CF. En lo deportivo se consiguió un discreto puesto de mitad de tabla. Pero la estructura del club sufrió un empuje definitivo con la planificación de un nuevo estadio. Se salvó la categoría en una complicadísima promoción contra el Cartagena que incluso fue irónicamente bautizada como la Batalla del Almanjar  según cuenta Juan José en Alicante Vivo (victoria en Alicante 3-1 y empate en Cartagena 1-1).

Los siguientes años fueron preparando el club para el asalto a la élite. La plantilla se reforzó y el equipo dio muestras de ansiar cotas mayores. Arsenio Iglesias llegaba a Alicante para dirigir un proyecto ganador que daría sus frutos en la primavera de 1974, cuando el Hércules vivía un nuevo ascenso en el Sadar, esta vez a Primera División, venciendo a Osasuna por 1-2.

Era el 27 de mayo de 1974. Betis, Salamanca, Hércules y Cádiz peleaban por tres plazas de ascenso a Primera División. Un emocionante Osasuna-Hércules en el Sadar decidiría si los alicantinos lograban pasar a la División de Honor y los navarros bajaban a Tercera. Andreu adelantó a los del Chepa en el minuto 15. En el minuto 45, el capitán Eladio (que había fallado un penalty) lanzó un tiro libre, su rechace lo recogió Aicart y consiguió el 0-2, a la postre la diana definitiva. Aunque los navarros acortaron diferencias en el 80, el Hércules era un conjunto rocoso y acabo venciendo por 1-2 y consiguió el ascenso. Osasuna, por cierto, descendió. A la llegada a Alicante, el plantel celebró el ascenso con los aficionados, que llenaron la Plaza del Ayuntamiento hasta rebosar, tras la pertinente visita a la Santa Faz.

Pero si algo ha quedado grabado en la retina de los herculanos fue la retirada de Humberto a los vestuarios, recorriendo de rodillas el trayecto entre su portería y el túnel de salida, repitiendo el gesto que ya hiciera en el anterior ascenso de Tercera a Segunda, curiosamente también en El Sadar y ante el mismo rival, Osasuna. Humberto había prometido que cada vez que lograra un ascenso saldría de rodillas del rectángulo de juego. Y así lo hizo.

Las casualidades del fútbol hacen que Osasuna haya sido el rival en dos ascensos herculanos a Primera. Además de este referido de 1974, también fueron testigos del ascenso en la 53-54 cuando el Hércules subió tras derrotar 2-0 a los navarros en Bardín.

Es curioso el caso del peruano Aicart. Era un delantero habilidoso y escurridizo. Llegó al Hércules a mediados de la temporada 1973-74, cedido por el Barcelona. Sólo jugó 5 partidos y únicamente marcó un tanto con la camiseta blanquiazul. Pero ese tanto fue el segundo de los dos goles que derrotaron a los navarros de Osasuna y significaron el ascenso.

La promesa de Humberto tiene una fuerza tan tremenda que hasta iconos del futbol nacional como Arsenio Iglesias reconocen que ha sido uno de los recuerdos más

fuertes que tiene de su trayectoria futbolística: “Esa imagen de Humberto saliendo de rodillas jamás la olvidaré”. En la imagen captada por un fotógrafo pamplonica aparece Humberto junto a Pepe Varela, que confesó a Toni Cabot en una entrevista de 2010 para el Diario Información: “El ‘Nene’ tenía claro que si ganábamos al Osasuna saldría arrodillado porque quería festejar de esa forma todos los ascensos que lograra como jugador. Nada más oir el pitido final me fui a nuestra portería, yo también tenía pensado recorrer junto a Humberto ese trayecto. Y así lo hice, no me separé de él hasta que llegamos a vestuarios. Más adelante se unió Rivera“.

Con Arsenio como entrenador, Humberto debutó en Primera División el 6 de octubre de 1974, en un Athletic-Hércules que acabaría en empate 2-2 y que ya hemos comentado en Cien Motivos. Esa temporada Humberto jugó 15 partidos, la mayoría en la primera vuelta. El portero titular era el internacional argentino Santoro, fichado con gran pompa. El tercer portero de la plantilla 74/75 era Alberto Lanas, no actúo ni un sólo minuto.

En la 1975-76 Humberto fue cedido al Málaga en Segunda como compensación al equipo de la Costa Sol por traspasar a Deusto al Hércules. Humberto regresó un año más tarde (tras ascender de nuevo con los malagueños), pero su presencia en el equipo sería testimonial, formando en el once tan sólo en seis encuentros al final del campeonato.

La última temporada en activo de Humberto fue poco vistosa. Actúo en tres encuentros y recibió 10 goles. El 18 de diciembre de 1977 jugaba su último partido. Al termino de la Liga colgó las botas y pasó a formar parte del cuerpo técnico del club, ya fuera como formador de la cantera, pasando informes técnicos o como segundo entrenador, tomando las riendas del equipo en cuatro ocasiones -entre 1994 y 1999- como transición entre el técnico depuesto y el relevo.

En Wikipedia se recoge su trayectoria como técnico del Hércules CF:
– En la temporada 1994/95, con el equipo en Segunda División, sustituyó a Felipe Mesones, de quien era ayudante, en espera de que Manolo Jiménez se hiciera cargo definitivamente de la plantilla. Dirigió al equipo en las jornadas 16 (victoria ante al Athletic B por 1-0) y 17.
– Humberto con la ayuda de Charles, dirigió interinamente al Hércules del destituido Ivan Brzić en el partido Hércules-Zaragoza (1-1) disputado el 10 de noviembre de 1996. Brzić fue despedido el 7 de noviembre, después de que el equipo alicantino cayera derrotado (1-0) ante el Levante un día antes en partido de ida de la segunda ronda de la Copa del Rey. En ese momento, el Hércules ocupaba la última posición en la clasificación de Primera, con sólo una victoria y un empate en once jornadas.
– Dirigió al Hércules en la jornada 9 de la temporada 1997/98 tras la destitución de Quique Hernández. En la jornada siguiente David Vidal se hizo cargo del equipo.
– En la temporada 1998/99 sustituyó a Sergio Egea tras la octava jornada. En el partido que estuvo al frente del Hércules CF el conjunto alicantino perdió por 1-0.

Humberto nunca quiso sacarse el carnet de entrenador, ya que consideraba que si estuviera titulado, tarde o temprano debería dirigir al Hércules, no ya como interino sino como técnico titular. Y en ese caso, su destitución significaría su salida del club, opción que no quería provocar. Pese a ello, siempre estuvo cerca del banquillo, la mayor parte del tiempo como segundo entrenador y en los últimos años como preparador de porteros.

Cabe decir que un tiempo después de la muerte de Humberto, el portero Rubén Martínez, afectado por el fallecimiento del preparador de los guardametas herculanos y por tanto muy ligado a él, homenajeó al paraguayo saliendo de rodillas en Alcalá, tras el último partido que daba el ascenso a Segunda A.

Humberto es un ejemplo de herculanismo, y por ello los aficionados le han querido y le recuerdan: existe una peña herculana llamada ‘El Nene’; y la Asociación Herculanos organizó un trofeo de veteranos con el nombre de Humberto Nuñez. Fue un orgullo para nosotros que Humberto decidiera hacerse alicantino de adopción y herculano de corazón. Y su compromiso es un motivo más para que seamos del Hércules.

 


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