#3. Rozando la clasificación europea 1974-75

La campaña 1974-75 fue una de las más hermosas para el Hércules Club de Fútbol. Acababa de ascender a Primera División, entrenado por Arsenio Iglesias; estrenó estadio -que sería mundialista en el 82; y obtuvo la mejor clasificación de su historia: quinto puesto.

En septiembre de 1974 daba inicio la 44ª edición de la Primera División del Campeonato Nacional de Liga. Entre los dieciocho participantes se contaba nuestro Hércules Club de Fútbol, ascendido esa temporada tras haber quedado subcampeón de Segunda. Disputadas las treinta y cuatro jornadas, el Real Madrid se proclamaría vencedor y Málaga, Celta y Murcia descenderían a Segunda. Los alicantinos obtendrían un excelente quinto puesto, que es hasta hoy la mejor clasificación alcanzada en nuestra historia, aunque lo cierto es que durante gran parte de la competición deambulamos por la parte media-baja de la tabla. Sin embargo, un final de curso bastante atinado y una puntuación pareja entre los competidores, dejó al equipo alicantino muy bien situado.

Esa temporada el acierto de José Rico Pérez, presidente herculano, fue notable. Para empezar se inauguró el nuevo estadio que lleva su nombre (del que seguro hablaremos en otro post) y que instaló al club blanquiazul entre la aristocracia del balompié nacional, contando con uno de los recintos más destacados del momento. Pero lo mejor fue la confección de la plantilla, donde el Presidente se esmeró en conseguir un equipo que se asentara en Primera y que no fuera un mero “ascensor”. Los ocho años consecutivos en la élite le dieron la razón.

Arsenio Iglesias (con su ayudante Benito Joanet, que a partir de 1977 dirigiría al Hércules tres años en Primera) había creado un buen grupo para la Segunda División. Ahora tocaba reforzarlo y varios jugadores ilustres se unieron al conjunto: el delantero centro conocido como Arieta II, durante muchos años titular con el Athletic de Bilbao con el que había marcado 78 goles en diez temporadas, siendo 7 veces internacional; Giuliano, defensa argentino procedente de Independiente de Avellaneda que ejercía como líbero, trasnochada posición que desapareció de los terrenos de juego en los 80; Barrios, el “Tigre”, killer canario que había jugado las dos temporadas anteriores en el Barça y que marcaría trece goles en su primer periodo herculano; el guardameta Santoro, internacional con Argentina (fue a Alemania-74 como tercer portero tras Carnevali y Fillol), que además aconsejaría al Hércules fichar a Giuliano; Pepín, extremo cordobés procedente del Español; Quique, un lateral zurdo talentoso del Atlético de Madrid; o Juan Carlos, interior que ficharía por el Valencia dos años después y más tarde por el Sevilla para regresar al Hércules antes de retirarse.

Se sumaron a los jugadores que ya habían destacado durante el ascenso, como Baena, a la postre futbolista que más partidos ha disputado con el Hércules en Primera División; José Antonio, incombustible en la defensa alicantina; Betzuen, que dejó el Athletic para jugar con los del Chepa en Segunda; Rivera, que tras muchos años en el club montó una tienda de deportes junto a la Plaza de Toros; o el joven manchego Carcelén, extremo izquierdo que acabaría en el Real Madrid, tras ocho temporadas en el Hércules.

El Hércules comenzó la Liga en Alicante, en su flamante estadio Rico Pérez, estrenado oficialmente contra nuestros vecinos del Real Murcia el 7 de septiembre de 1974 (en agosto se había inaugurado contra el Barça en amistoso).  Jorge Carreño marcaría el primer gol en partido oficial en el coliseo alicantino, como ilustra la foto de Perfecto Arjones aparecida en el Diario Información. Atrás quedaba el campo de La Viña y el nuevo emplazamiento sería el escenario donde se firmarían las mejores campañas en Primera División.

Carreño marca gol
Carreño marca el primer gol oficial en el Rico Pérez. 1974. Foto: Perfecto Arjones

Aquel 1975 el Hércules fue ovacionado en muchos estadios, por ejemplo en San Mamés, donde dos ex-rojiblancos consiguieron el 0-1 para el Hércules (2-2 resultado final). José Ramón Betzuen pasó a Antón Arieta que batió a su amigo José Ángel Iríbar, guardameta de los bilbaínos. La Catedral aplaudió el tanto de los dos ex-leones  y, al acabar el partido, al equipo alicantino en general como cuentan en el blog Memorias del Fútbol Vasco. Por cierto, tanto Arieta como Betzuen pondrían fin a su carrera futbolística defendiendo los colores del equipo de la Terreta.

Otro lugar de donde salió con honores el Hércules fue la Romareda. El Real Zaragoza hizo una excelente campaña, con sus “zaraguayos” (Arrúa 15 goles y Diarte 12), acabando como subcampeón. Solo cedió cuatro empates en casa, uno de ellos ante nuestro equipo, que dominó el encuentro y fue siempre por delante en el marcador, por lo que la afición zaragocista consideró el 2-2 final un mal menor. Y eso en una Romareda que, semanas después, aplastaría con un 6-1 al Madrid de Breitner, Netzer y Santillana.

El quinto puesto final del Hércules le acercó muchísimo a la competición europea. Aunque la diferencia de goles situó a la Real Sociedad en cuarta posición y le dio el pasaporte a la UEFA, en la que se había estrenado esa misma temporada. Al comienzo de la última jornada, la igualdad era máxima: FC Barcelona era tercero con 35 puntos; le seguían con 34 puntos Real Sociedad, Hércules, Betis y Elche, y con uno menos Salamanca, Athletic, Atlético de Madrid y Español. Cualquiera de ellos podía aspirar a la plaza UEFA.

Hércules y Elche se enfrentaban en el Rico Pérez. Un gol de Barrios en el primer tiempo le dio el triunfo a los blanquiazules, pero no sería suficiente para quedar cuartos. El Barça goleó al Athletic 4-0 y la Real solventó su final contra el Español por 2-0, con lo que no hubo oportunidad para sobrepasarles. Catalanes y vascos se hacían con las dos últimas plazas de Uefa (la otra fue para los maños). Una lástima que los guipuzcoanos nos aventajaran por apenas cuatro goles de diferencia.

Rubén Cano frente a Rivera y Baena.
Ruben Cano frente a Rivera y Baena. Hércules 1 – Elche 0. 25 de mayo de 1975. Foto: Santiago Gambín en Elche.me

El partido entre los del Postiguet y los del Vinalopó merece un comentario más amplio. Se enfrentaban Hércules y Elche ¡como quinto y séptimo clasificados en la última jornada de Primera División! ¡¡¡Qué años tan maravillosos!!! Como es lógico, la tensión desbordaba el graderío y el rectángulo de juego. Los futbolistas se enzarzaron en el túnel de vestuarios al final del primer periodo. Las crónicas de los diarios deportivos señalan a Néstor Rossi, entrenador franjiverde, como instigador de la trifulca, provocando al público y sobreexcitando a sus pupilos. Señalan que Rossi increpó a Giuliano e intentó agredirle, montandose una tangana a continuación.

Esa primera parte había sido emocionante, con un Hércules dominador desde el inicio. En el minuto 14 Barrios batió a Esteban (1-0, su gol número trece del año). El Elche se desperezó pero no logró igualar, dejando Santoro su portería imbatida. A los treinta minutos pudo aumentar la renta el propio Barrios, pero el balón se marchó rozando la madera, con el arquero Esteban ya batido. Minutos después Carreño también pudo marcar. La segunda parte fue potestad ilicitana. El Hércules se dedicó a conservar su ventaja. Aunque el Elche pudo haberla disipado a los ocho minutos, cuando Sitjá se quedó sólo ante Santoro, pero no acertó a marcar. El alicantino Juan Carlos dio la réplica, a pase de Juanito. Y en los siguientes minutos ambos equipos se enzarzaron en un toma y daca que pudo llevar el gol a cualquier portería. Los nervios llevaron a Sitjá a la expulsión por una dura entrada a Juan Carlos, señalada por el árbitro Sainz Elizondo. A partir de ese minuto 30 los ilicitanos competían en inferioridad, aunque no por ello se rindieron. El Hércules cerró el match con el 1-0, resultado justo ya que fue el más incisivo durante los 90 minutos.

Al año siguiente, desde Alicante se observó el paso de la Real Sociedad por Europa. Los donostiarras alinearon a varios veinteañeros talentosos, como Zamora, Satrústegui, Arconada (aún suplente de Urruti, que luego iría al Barça), Idígoras, o el todavía adolescente López Ufarte; jugadores que tras unas temporadas brillantes darían a la Real Sociedad un par de Campeonatos de Liga. Los jovencísimos  guipuzcoanos pasaron la primera ronda ante el Grasshopers suizo, empatando los dos partidos. Pero fueron eliminados en segunda ronda por el Liverpool, con un escandaloso marcador global de 9-1 donde incluso marcó el galés John Toshack, tan unido posteriormente a San Sebastián. Por cierto, en mayo, el equipo británico se proclamaría vencedor del torneo.

Aquel quinto puesto herculano situó por detrás del escudo del Negre a Atlético de Madrid, Athletic o Valencia. Y algo que se valora mucho en la capital, el rival Elche C.F. quedó por debajo, aunque en un también meritorio octavo lugar.

Nuestro Hércules no pudo darse el gusto de viajar por el continente pero repitió una magnífica temporada en la 75-76 y consiguió un sexto puesto aún más encomiable que el del año anterior, siendo en la mayoría de los estadios el equipo temido del que habla nuestro himno.

 


Necesitamos tu ayuda para difundir Cien Motivos.
Si te ha gustado el post, compártelo, publícalo en Facebook o en Twitter. Además es un placer leer tus comentarios, así que utiliza con libertad el formulario abajo.
También nos gustaría que te suscribieras a la lista de correo, de esa forma podremos enviarte las novedades a tu buzón de email.
¡Muchas gracias!

2 opiniones en “#3. Rozando la clasificación europea 1974-75”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *