#2. El Hércules baja a Segunda, pero gana al Barça y entrega la liga al Madrid

Una de las gestas de nuestro equipo fue más celebrada en Madrid que en el propio Alicante. En la temporada 96-97, el Hércules descendió a Segunda División, pero fue capaz de ganar al Barcelona tanto en la ida como en la vuelta.

En algún otro capítulo hablaremos del partido del Camp Nou, donde vencimos 2-3 en una remontada memorable. Pero hoy nos ocuparemos del partido que se celebró el 1 de junio de 1997 en el Estadio José Rico Pérez, jornada 40 del Campeonato Nacional de Liga y que fue decisiva de cara al título, ya que tras la derrota del FC Barcelona en Alicante, el Real Madrid se distanciaba en cabeza a falta de sólo dos partidos.

El Hércules había descendido la jornada anterior. Quedaban tres partidos de liga y el Barcelona seguía al Real Madrid en la clasificación a tan sólo dos puntos. Jugando ante un equipo deprimido por su descenso matemático, pocos daban crédito a los herculanos. Quizá por eso Lorenzo Sanz, presidente del Real Madrid ofreció a los jugadores blanquiazules una prima de 50 millones de pesetas si vencían. Y hoy lo sabemos a ciencia cierta, porque si bien las primas están prohibidas en el balompié español, el que fue vicepresidente merengue, Juan Onieva, habló abiertamente del asunto incluso escribiendo una carta pública dirigida a los medios -para aclarar a Florentino Pérez sobre la falta de 350 millones de pesetas. Así pues pocos en Alicante dudan de que el empeño que pusieron los futbolistas herculanos en el campo no se debía a su honor, o al menos, no tan sólo a su honor. Y de hecho, el comentario generalizado desde la Explanada hasta el Palamó fue que si hubieran mostrado esa garra durante toda la temporada, el equipo hubiera estado salvado a falta de diez partidos. El caso es que el partido se calentó con esos rumores. Y algunos jugadores tuvieron sus más y sus menos, como Paquito y Couto.

La alineación del Barcelona, dirigido por Bobby Robson, estaba plagada de internacionales: Vitor Baia, Ferrer (Cuellar), Abelardo, F. Couto, Roger (Stoichkov), De la Peña, Guardiola, Figo, Luis Enrique, Amunike, Oscar.

El cuadro del Hércules, comandado por Quique Hernández -en su segunda época en el club- no era el peor de la categoría, a pesar del descenso: Rufai, Ferreras, Pavlicic, Stankovic, Anton, Paquito, Parra (Varela), Sandro, Paqui (Miljanovic), Alfaro, Amato (Rodriguez).

Apenas trascurridos tres minutos de partido el Barcelona se adelantó por medio de su actual entrenador, Luis Enrique, que había llegado esa temporada a la Ciudad Condal tras su paso por el Real Madrid.

Antes del descanso el Hércules empató por medio de Paquito (min. 37). Una pared con Paqui permitió a Antón centrar al área. Paquito se adelantó al central asturiano Abelardo y cruzó el balón superando a Vitor Baia. Por cierto, un gol del Hércules, en Primera División, fabricado por tres alicantinos: ¿cuánto tardaremos en ver eso de nuevo?

Se esperaba un Barça encorajinado en la segunda parte, pero lejos de suceder así, el Hércules tomo el mando del juego y se fue descaradamente al ataque. Los catalanes se mostraron desconcertados y no superior reaccionar.

Corría el minuto 51. El croata Pavlicic -en uno de sus últimos partidos con el Hércules- se fue hacia arriba con su número 5 a la espalda; ese con el que bautizó el lavadero de coches que montó en Vistahermosa tras dejar el fútbol. Recuperó el balón en terreno herculano y se lanzó como un poseso hacia el área rival. Gabi Amato centró desde la derecha y Pavlicic conectó un remate feo pero efectivo llevando el balón a la red blaugrana.

No acabaron ahí las ocasiones herculanas y el 3-1 estaba más cerca que el empate. El argentino Amato tuvo hasta tres ocasiones de sentenciar, aunque no acertó con el marco (en el resumen podéis ver que lo intentó, como era habitual en él, pero no fue su día).

Sin embargo, la última jugada del partido, con el tiempo ya cumplido, pudo darle un punto al Barça. El andaluz Cuéllar se plantó solo ante el nigeriano Rufai, guardameta local -en una portería que también defendieron Marí y Huard ese año-, pero no consiguió el gol y quedó postrado de rodillas lamentando su error.

Cuando el árbitro pitó el final, los aficionados del Bernabeu explotaron de júbilo ya que con tan sólo dos partidos más por delante y a cinco puntos del Barça, la Liga se decantaba hacia ellos y rozaban el título.

Publicaba El Mundo Deportivo al día siguiente:

El Hércules, ya en Segunda, vuelve a convertirse esta temporada en la “bestia negra”, le remonta otra vez al Barça un marcador adverso de forma increíble y le da la Liga en bandeja al Real Madrid.


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