#1. El gol de Sanabria

En la temporada 1984-85, el Hércules logró la permanencia en Primera División tras vencer al Real Madrid en el Bernabéu, en el último partido de liga.

Era el 21 de Abril de 1985 y 35.000 espectadores acudieron a Chamartín, una pobre entrada para el gigantesco estadio madridista. Unos meses atrás, el Hércules se había reforzado con la llegada del Matador Kempes, manteniendo opciones matemáticas para la salvación. Pero para lograrlo necesitaba vencer al Madrid y el equipo había hecho una mala temporada a domicilio, por lo que las apuestas estaban en su contra. 

Sin embargo, en Alicante algunos creían en el milagro, prueba de ello son los tres mil herculanos que viajaron y que ayudaron con su aliento a los jugadores, como reconoció Sanabria al término del partido (ver el video que acompaña este texto).

La permanencia también estaba en juego para dos conjuntos andaluces, Málaga y Betis, que se enfrentaban entre sí. Les bastaba un punto para quedarse en Primera, por lo que su partido fue una broma (1-1), con dos equipos que bailaban agarrados y brindaban por otro año en Primera División. Pero olvidaron que el Hércules dependía de sí mismo, y que si lograba la proeza de vencer en Madrid sería uno de los andaluces quien descendería.

En el Bernabéu arbitró el mítico Urízar Azpitarte. Fue un choque igualado y poco vistoso. En la primera parte, un robo de Rocamora y su pase al espacio dejó solo a Sanabria ante Miguel Ángel, guardameta madridista, pero el delantero se precipitó y lanzó fuera. Antes del descanso, Mario Kempes lanzó un trallazo de falta, pero estaba demasiado alejado y el portero la detuvo sin muchos apuros. El Real Madrid también dispuso de alguna oportunidad, pero nuestro arquero Espinosa tuvo una actuación impecable.

El tiempo pasaba y el Hércules mantenía el tipo, pero eso no bastaba. Solo valía la victoria y el empate le seguía enviando a Segunda. Corría el minuto 71 y la tensión era notable, cuando un tiro del canterano Ramos fue repelido por el poste. Con Miguel Ángel por tierra, el argentino Dante Sanabria cazó el rechace para rematarlo a la red, provocando el júbilo de los aficionados alicantinos; el de los tres mil que gritaron al unísono en el estadio, y el de los miles que salieron a la calle en Alicante para celebrar esa victoria inolvidable.

En Málaga entraron las prisas de repente, el empate ya no servía. En lo poco que quedaba de partido, el Betis consiguió mantener su portería a buen recaudo y fueron los malagueños los que dieron con sus huesos en Segunda División.

La temporada siguiente Sanabria se marchó al Sevilla; dos años después jugó con el Xerez; y posteriormente regresó a Argentina para retirarse en Huracán. Sin embargo en Alicante aún se le recuerda con afecto. Hace un año, Toni Cabot publicó en Información un artículo sobre la actualidad del delantero, quien reconoció que le enorgullece que en la Terreta aún se le tenga en estima.

Si conoces alguna novedad sobre su paradero, compártelo en los comentarios. Dante Sanabria, el poeta del gol, lo merece.


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